El síndrome del offroad

Alguna vez escuché que la psicología de alguien que trae un todo terreno cambia al manejar, los topes dejan de ser topes ya que ni siquiera se sienten, los horizontes se abren y las limitaciones del camino cambian. Lo malo que en zonas urbanas esas limitaciones están ahí para la convivencia con otros vehículos, es más con otros seres humanos. Sí, en el campo, en la sierra o en la colonia jodida el hecho de no limitarse a brincar la piedra, o a salirse del camino para brincar un obstáculo es una grandísima ventaja. Las pendientes prominentes son oportunidades para mostrar el par torque que entrega el motor a las transmisiones de 4 ruedas… o de diferenciales positivos si son de aquellos para quienes el 4×4 es sólo la garantía de no quedarse varados y que disfrutan realizar los retos con menos recursos posibles utilizados (pero no abandonan la red de seguridad que da el equipo destinado al uso rudo, a la chinga).

Pues sí, la forma de manejo cambia ¿Subirse a la banqueta? faaaaaaacil, al cabo aquí cabe ¿A quién incomodo con hacerlo? En esta pregunta está el secreto… esta pregunta ni siquiera está planteada ni hecha. Tal acción es fácil para mí y de manera inconsciente se cree que es fácil para los demás también, entonces ¿Qué tanto daño puedo hacer si atravieso la pequeña maquinita en este lugar? ¿Qué tanto es tantito? ¿Música? Clarísimo… a todo volumen ¿Luces? tan fuertes que podamos ver como si fueran las 10 de la mañana. Es aquí… es aquí dónde la psicología del offroad, del razer de ciudad y del del junior presumido entran en juego; es la falta de empatía, es la falta de comprensión a las diferentes cualidades, situaciones y contextos de los demás que compartimos vía pública, ¿Para qué queremos rampas en las banquetas? si nunca las ha necesitado. Es esa misma forma de pensar que nos lleva a robarnos unos metros para un jardín en esta al cabo ni se camina por ahí, que se bajen a la calle si llega a pasar.

El primer comentario que expresan casí siempre es «¡Ay que mamón!» o «¡Qué delicados!»… o algo por el estilo, pero esto dichoo desde el aire acondicionado de la camioneta que jala la traila. Desde el razer dentro de la jaula de seguridad, desde el 4×4 desde al lado de la hielera.

Son excursionistas para quienes la naturaleza no es un reto personal, es un reto para la máquina tal vez. Entonces la interacción en el campo cambia, el mérito propio está en la habilidad de conducir, no que no sea algo habilidoso… o despreciable; es una habilidad necesaria para muchos trabajos (¿Qué soldado quiere batallar para llegar a x lugar? o ¿Algún minero que no agradezca el aire acondicionado de la troca al terminar el turno?), pero para actividades de fin de semana esto es un overkill (pregúntele a su chavo más gamer por el término, no se crea, es matar una mosca con la escopeta) para tramos de unos cuantos Kilómetros no es necesario , o ¿En serio cree que para ir a Huápoca necesita que sus rines sean de 30 pulgadas para poder llegar?

Esa falta de empatía conlleva no comprender entonces las incomodidades provocadas, lo escribo mientras hay un montón de camionetas con trailas estacionadas en la calle de mi casa (después de 3 días de soportar y tener que llamar varias veces a la policía por el ruido) ¿Es inmoral o ilegal estacionarse afuera de las casas ajenas por 3 días consecutivos? No… la calle es libre y no es uno como aquellos que pintan de azul la banqueta. Pero el hecho de que en estos días calurosos esté una traila estacionada en el único árbol por 3 días mientras el dueño anda en la sierra señala mas o menos mi punto. Somos cómodos, bueno no… SON ELLOS UNOS CÓMODOS. De ahí que anden en la calle con la música en chinga (porque para aguantar el ruidazo del motor, obvio se necesita música y cerveza en exceso), con las luces altas aunque traigamos cocidas las retinas de las demás personas. Al cabo desde el volante del razer los topes ni se sienten.

El Antiquísimo Arte del Blog

Lejos de bullicio y mundanez de las redes sociales, volvemos a la publicación dura, a la bloguera sin la censura propia de la agenda progresista y de moda que ahorita hay en las principales redes sociales. Este antiguo arte que data desde el siglo pasado (aunque nosotros realmente empezamos en los pininos en el 2003 si más no mal recuerdo), este antiguo arte está sujeto a los golpes que recibió la neutralidad de la red en años anteriores. El principal contra es que si usted nos está leyendo por dispositivo móvil… y no está en el wifi de su casa o de su trabajo, lo más probable es que esta página le consuma sus apreciados datos móviles.

Entonces, dígame usted ¿Cómo competir contra lo gratis? (que realmente nada es gratis)

Pues con calidad, creo que es lo único. Es esto o repartir panfletos de la manera más clandestina que la libertad de expresión permita… jajajaja.

Así pues, bienvenidos otra vez a los textos prohibidos shegareanos.

Mejorar el banco del pueblo ahora en la pandemia

La imagen de cabecera es una representación gráfica mía haciendo trámites en el banco antes de la pandemia. Vea usted esa sonrisa.

Limitar la cantidad de weyes que estén dentro de un local tiene la única y muy importante intención de aminorar el contacto que tenemos con otras personas… pero no siempre funciona como se espera, por ejemplo en el BBVA de mi pueblo, adentro puede estar totalmente funcional la fila (que no hay porque es por turnos), la sana distancia y demás medidas sanitarias covidientas (hasta quitan cajeros a pesar de que ya los tienen a cada uno en su pecera), si un inspector fuera creo que no tendrían problemas porque a diferencia de las tiendas alrededor, son uno de los lugares que mejor llevan el protocolo interno en medidas de la pandemia COVID (por lo menos el uso del cubrebocas está bien entendido ya). El pedo, el pedo está afuera… o semi afuera, mientras los cajeros automáticos y la entrada al banco compartan los 3 m2 que hay en la puerta (ese pedacito dónde todo mundo se hace chiquito para pasar) pues la buena intención de las medidas dentro del banco se ven eclipsadas por la muy mala educación al momento de hacer una fila que tenemos los mexicanos.

Pero ¿Si nos saliéramos del protocolo enviado por oficinas centrales, y adecuáramos uno para esta sucursal en específico, estaría mejor? Obvio si… a huevo que si las directrices fueran más hacia que pautas a seguir (más el qué hay que hacer) pues habría – creo yo – más lógica de las acciones. Cantinflié bien chido, pero sabe más o menos a lo que me refiero. Cuando nos dicen no nos saludemos de mano es porque sabemos que así se pasa el bicho, pero si para evitar eso nos saludamos de beso técnicamente no estamos en contra de la primera instrucción de no saludarse de mano, pero la estaríamos cagando «pior».

Tómese lo siguiente a manera de idea, escrito por un ingeniero civil, no un arquitecto, no un experto de seguridad bancaria; un ingeniero civil que cada que va al banco piensa «que pinche desmadre se hace en la puerta del banco de mi pueblo», y sí… si lo pienso así.

  1. Los turnos: el abandono y despedida de las filas largas cómo la cuaresma. Hace no mucho tiempo supe que se pueden hacer citas por la aplicación y pues como buen premillenial o post generación X, o millenial del primer chingazo, ahí voy, si puedo ahorrarme la pinche fila, pues intentaré ahorrarme la pinche fila. Cuando llegué al banco la fila estaba hasta el caporal a la vuelta, y al brincarme a todos para llegar a la puerta pues me quisieron comer cómo siempre que alguien se brinca (y no los culpo). Al llegar a la puerta la muchacha se sacó de onda de que alguien dijera que sacó turno en la aplicación y mi turno pues no estaba dado de alta ¿Es un pedo sólo de usar la aplicación? No, definitivamente no ¿La aplicación solucionaría este rollo? Obvio no, el pedo actual es que para sacar turno HAY QUE ENTRAR FÍSICAMENTE A LA SUCURSAL. Así que si de alguna manera le saca (o acerca) la manera de tomar turnos en (o casi en) la banqueta a la gente, ya no serían tan largas las filas. Obvio, también se tendría que sacar – de alguna manera – la información de quién sigue de las pantallas. Esto último no es tan difícil ya que toda la pared hacia la banqueta es de vidrio. Y el que da los turnos podría no estar en la banqueta, con qué esté tras una sola puerta y puede seguir la muchacha que tienen en la puerta haciendo lo mismo que hace actualmente: Preguntando «¿Qué trámite viene a realizar?». Ya uno en la pantalla vería todos los turnos que siguen y decidiría ir por el mandado a la tienda si es que tiene tiempo, o programarse para darse una vuelta próximamente o quedarse en el carro esperando. Para esto agradecemos que Bancomer no ha hecho con la banqueta lo que muchos negocios en la misma acera por toda la calle (eso de construir en la banqueta)
  2. Separar los montones de gente por las razones a las que van al banco. Actualmente si usted va a depositar 100 pesos, sacar 300 del cajero, pagar el IMSS, depositar 50 mil, conseguir cambio, dar de alta su aplicación, contratar una tarjeta de crédito, cambiar un cheque, checar un cambio o cualquier otra cosa que tenga que ir a hacer al banco, tendrá que usar el único par de puertas que hay, para que luego (dentro) lo dividan en 2 filas si va a ventanilla o con ejecutivo (3 filas si contamos a los cajeros automáticos) ¿Por qué no hacerlo desde afuera? Digo, la separación de filas. Para empezar, si los cajeros automáticos tuvieran otro acceso, diferente que el del banco, se le quitaría mucha congestión a la zona en cuestión. Si los ejecutivos tuvieran una hora de cita – aunque atiendan a menos personas por día – se aligeraría mucho el tiempo promedio de lo que alguien pasa en la fila para ser atendido.
  3. Aperturar el departamento de asesoría para el manejo de las nuevas tecnologías. Ya es bien sabido que la señorita de la puerta lo desapendeja a uno en el cajero o le ayuda a activar la aplicación. Tal actividad puede hacerse afuera de las instalaciones ¿Qué les parece un módulo en los jardines de la presidencia (enseguida del otro cajero)? Digo, aparte de lo que actualmente se hace en sucursal que me parece que se hace muy buen esfuerzo. Tal acción le quitaría mucha gente a la sucursal que nomás va a que le chequen el saldo ¿Y por qué en la presidencia? Pues ahí es dónde está el internet que pusieron hace poco y el servicio es meramente de información y asesoría.
  4. Por último y no por eso menos importante: PONER MAS PRACTICAJAS Hay 2 en toda la región, el BBVA más próximo está a poquito menos de 200 km… y hay 2 pinches practicajas… y seguido nomás una sirve pero ademas lo hace super lento, por falta de mantenimiento preventivo (se nota el kilo de polvo que ha pasado la junta de la pantalla). Bueno, este señalamiento es obvio. Yo creo que en vez de 1 de los 2 cajeros normales que hay, hubiera otra practicaja más se aligeraría mucho el tiempo en que la gente hace filas ahí. Pero si hubiera 2 cajeros normales + otra practicaja sería mucho mejor.

Y ya… yo sé que el personal de bancomer está haciendo todo lo que está a su alcance y capacidad. De hecho siento que he visto crecer profesionalmente a muchos empleados de nuestra sucursal por el reto que ha sido el cambio de ritmo y formas. Y aunque odie a las practicajas, no estaba enojado en el punto 4… así hablo yo cuando hablo de cosas pinches.

Espero y estas ideas lleguen al arquitecto que diseñó nuestra sucursal y se entere de su error en el diseño. Tal vez una sucursal así en Cuauhtémoc, Chihuahua o CDMX sirva… aquí no, si nos pone un «chutis» nos haremos montón, a huevo ¿No ve que estamos medios silvestres todavía? Le hacen llegar la crítica por fis.

Facebook y cómo nos dice que sí pero no nos dice cuando.

Hace unos años se vislumbró una nueva forma de censura, no implica la quema de ningún libro, no hay violencia, se hace con nuestros datos a manera de alimento… se usa la bandera de la libertad expresión (o la búsqueda de ganancias), nos da esa sensación… pero no, no es así. En unas muchas líneas de código (o tal vez no tantas), en machine learning digiriendo todos nuestros gustos, miedos, enojos y desesperaciones; en todo esto, se define qué ideas tienen que ser escuchadas. Haga el experimento, reporte cualquier publicación cargada de odio por alguna minoría (yo lo hice con publicaciones sexistas… sólo que del lado de los radicalismos feministas, reporté una publicación que a mi parecer era ofensiva, denigrante y que coartaba la petición legítima de los derechos humanos en igualdad que muchas mujeres que no quieren cortarles el p1to a los m4ch1tos piden muy legítimamente; hoy me tiraron un chiste donde digo «malditos españoles», de manera sarcástica… obvio, esta chingadera no conoce de sarcasmos).

Y no es que «me ofenda» que me reporten a mí y no lo pueda uno hacer en otros temas, sino de que tienen todos los síntomas (a mi parecer) de que tales reportes obedecen a otras agendas que no sean las libertades o las tan «estoicamente» expuestas obligaciones sociales de las redes sociales.

Otro síntoma también es, cuando realiza publicaciones que «afeen» (o sea, hagan más feo) los timelines – aunque el contenido sea medianamente bueno – tales cuestiones dejan de tener alcances y difusiones, sacándolos silenciosamente de circulación y no importando las reacciones y comparticiones que alcancen. Esto lo vimos en Macrored con una serie de videos que compartimos y que por las calidades del internet bajamos de resolución para poder subirlas. El impacto fue inmediatamente menor a contenidos con mucha menos producción que habíamos compartido o que se ven en tal red, y al hacerlo desde el huápoca post ví y noté un castigo con las publicaciones contiguas a tales videos. No propiamente un castigo, pero si una limpieza de imagen.

Tal vez usted tenga el argumento de que está la postura de que somos tan predecibles que un algoritmo puede saber a qué le daremos like o qué cosas compartamos, se hace por mantenernos pegados al celular y generar ganancias (y sí, muy probablemente tenga inicialmente esa idea). Con toda la boca llena de su razón, existe un pero… aún con ese argumento, aún siendo cierto, y pondré esto muy claro: UNA MÁQUINA DECIDE QUE ES LO QUE TIENE QUE VER, ergo (o sea por lo tanto o «sease»)… UNA MÁQUINA DECIDE QUÉ ES LO QUE PUEDE USTED COMPARTIR.

Y es que no hay mejor manera de ocultar algo que a plena vista, los buscadores de redes sociales no funcionan igual que google hace unos 10 años ¿O también no ha notado eso? Uno de los buscadores más pinches frustrantes para alguien que se acostumbró a los viejos buscadores es el de facebook.

Las publicaciones están ahí porque quieren usuarios interactuando, y ya vimos que las ideas abiertamente raciales no son censuradas si vienen del presidente de EUA (no hasta que era obvio que solo unos días estaría al mando), por lo tanto es obvio que la verdad y la libertad no es la única agenda, nada ni nadie nos garantiza que con dinero no haya cargas políticas de los administradores o de terceros involucradas. Todo esto es una hipocresía, ahora resulta que las verdades tienen dueños y que decir mentiras se cubre con «yo tengo otros datos», es decir con posiciones de poder.

El caso, ya por último podríamos argumentar que el algoritmo está ahí para ayudar a filtrar contenido, que no distingue sarcasmos de ideas serias. Cuando usted reporta puede mandar a que un humano sea quién decida, pero cuando le cierran la cuenta usted no tiene cómo defenderse.

Hasta aquí mi coraje porque en la era de que el mundo está más conectado es en la cuál publicar se hace cada vez más difícil, más si sus comentarios le son incómodos a las minorías en eras de generaciones de cristal.

HuápoCAST – Cuentos de Terror para este Halloween

Pues nos tocó producir una serie de cuentos de terror DE CD. MADERA, con las historias que recopilamos, le pusimos poquito, le quitamos otro poco… pero todas las historias están basadas en las historias que alguna vez nos contaron los de aquí.

Los 7 cuentos están subidos al podcast que estamos estrenando (y que abrimos con esta intención)

HuápoCAST en spotify

https://open.spotify.com/embed-podcast/show/3VWgTiLFoDrs70hpq8TvNq

Ví una película que no existe

Sábado 25 de Agosto del 2007

11:23 pm

Enciendo la luz de la cocina, abro la cómoda de los platos hondos, saco el cereal y lo sirvo sólo para darme cuenta que no hay leche… ¡Chingada madre! Enciendo la tv y empiezo a snapear por encima de los canales más conocidos, me topo de frente con el canal de películas de terror.

Una escritora triunfa por una novela que la hija le ha venido ayudando a terminar, es la historia que la amiga imaginaria le cuenta a su hija… «mami es que mi amiga dice que tu tienes que ayudarle a contar su historia». Éxito, premios y bestseller, entrevistas en TV y al regresar a su casa se encuentra con un paquete sin remitente «¿Por qué me has robado mi historia?» se lee en la portada de un bonche grueso. Las primeras líneas son exactamente iguales que las de su novela recién homenajeada… pero también lo son las páginas 2,3 y 4… 50,51,52… 300,301. «Es imposible» – exclama al llevarse las manos a la boca «¿Dónde has escuchado la historia de tu amiga imaginaria? La tuviste que haber leído en alguna parte, tu amiga existió». El éxito de la novela y la nueva/vieja novela en borrador y escrita en una máquina de escribir vieja y aún sin publicar han afectado poco al matrimonio de la escritora. Corte a negro…

Al despertar en su cama se da cuenta que algunas cosas en la casa no están cómo ella recordaba, no hay rastros de haber convivido con alguien mas, el montón de ropa sucia es sólo de ella y el cuarto de la hija no tiene muebles. La novela recibida en el correo está leída a más de la mitad y algunas hojas tienen marcada la huella de la botella de vino que está quebrada debajo de la mesa de la cocina ¿Habrá sido todo un sueño? Cuando busca a su esposo por la casa simplemente no hay nadie, no es cómo si él recién se haya ido de su casa, parece que ya son meses en los que él simplemente ya no vive con ella.

Al buscarlo en su antiguo trabajo en la universidad este le señala que ella tiene problemas, que ya no le debe nada, que hace mucho que no están juntos ¿Cómo no es posible que recuerde que se separaron al morir su hija años atrás? – ¿MORIR? Pero si ella fue la que me ayudó a terminar mi historia – Morir… y esa historia fue la gota que derramó el vaso, la que me ayudó a comprender que vivías en otra realidad. Enterraste tu dolor en esa novela.

… ya me acabé el plato de cereal picoteando mientras veo la película, es coreana, una fotografía genial ya que la arquitectura oriental, más de Corea del Sur, tiene ese choque de lo tradicional con una modernidad más enfocada a la practicidad. Así algunas tomas de bloques de cemento con esos colores caídos en saturación pero elevado en el nivel de negros le dan un toque sombrío bastante interesante. Zonas bastante boscosas, por lo menos la cabaña de ella. Le vuelvo a echar cereal al plato y busco algo de leche (otra vez) en el refri (hay veces que el cerebro necesita un doble check con este pedo de la leche en el refri). Está buena la película, quisiera verla desde el inicio.

Su caída y regreso a la cordura se comprobó en una natural curiosidad por distinguir lo real de lo que aparentemente su cabeza había traído a cuenta. ¿Quién le envío la novela? ¿Alguna vez estuvo publicada?

Para empezar… cómo es que ella supo de la historia de esa niña retratada primero en su libro y luego en el borrador recibido. «¿Por qué me has robado mi historia?» sigue escrito en la portada. Tal vez ahí haya bastantes pistas ¿Quién escribió tales líneas? Así que empezó por deducir los verdaderos nombres de los pueblos retratados.

Apagué la tele, pongo el plato en el fregador y apago la luz. Me voy rápidamente a mi cuarto, cuando llego la tele estaba desconectada y tuve que separar el mueble para conectar el cable en la parte de atrás. Al sintonizar el 51 me doy cuenta que se ve tremendamente mal… salgo y busco la última conexión en el cable, la aprieto bien y muevo un poco. Regreso y ella ya había dado con el pueblo en cuestión, se encontraba investigando un caso que compartía muchas similitudes con su protagonista. Una muchacha desaparecida en un pequeño pueblo, en la zona de casas de descanso de la población rica de la localidad, junto a un lago. Las visiones de su hija le ayudaban a encontrar pistas que jamás se investigaron, logró dar con una cabaña abandonada para descubrir que su protagonista si había existido y necesitaba que se señalara a sus asesinos, que se señalara que el jefe de policía había encubierto a su hijo, sobrino y amigos. Su cuerpo descansaba en el lago… Caray, son las 2 am… pero ¿Cómo empezó la película? ¿Cómo se llama? ¿Quién carajos le envío el borrador?

No me iba a dormir sin averiguar esto… busco la computadora, la enciendo. Programación Canal Pánico

Mmmmm… pesadilla en la calle del infierno… algún slasher gringo… claramente está mal, está desactualizada la información.

Hoy, después de casi 13 años no sé cómo se llama tal película y he llegado a sospechar que no existió, es lo más cercano que he estado al efecto Mandela (dónde mucha gente – o poca – recuerda mal un evento que sucedió – o no – de diferente manera). Hoy, duré como 3 horas buscando en Google «películas thrillers coreanos» «películas suspenso orientales»… hoy me ha dado miedo que tal película jamás se haya filmado y tan solo sea un pedazo de mi imaginación jugándome una mala pasada.

La pandemia nos afectó a todos, a unos más que a otros.

La pandemia nos afectó a todos, unos enfermamos de ansiedad, otros de pánico, algunos más solo tuvieron deseos de protagonismo «mi cuerpo, mi decisión» sólo por un pedazo de tela en la cara que salvaría una que otra vida; hubo enfermos de problemitis «las clases serán virtuales»: Pero ¿Y los que no tienen internet? ¿Y los que no les sirven los datos? ¿Y si mi perro se comió mi tablet?… el mundo nunca ha sido justo, antes de las clases a distancia y ni después de estas. Déjeme le confirmo una cosa, algunos con internet y computadora nueva tampoco nunca aprenderán ni siquiera con el profe, si, la educación se ha barateado tanto que llegar a la universidad alude más a un asunto de conseguir papel que de saber realmente algo.

La pandemia nos afectó a todos. Algunos, los menos… murieron de tos lejos de los ojos de una sociedad que sigue señalando problemas obvios sin dar una sola solución.

El Caso de Israel Beltrán: La Cultura de la Cancelación, Misoginia y Prepotencia.

El Sr. Beltrán Montes, locutor, expresidente municipal de Cd. Cuauhtémoc, Chihuahua, exdiputado y algunos cargos mas; nunca ha sido santo de mi devoción, siendo honestos. Me caga profundamente el papel de juez del pueblo – uno muy hipócrita moralmente – que le asigna a su medio de comunicación desde sus micrófonos. He visto una imposición de su punto de vista para con los 2 locutores (y uno que otro becario que ha tenido) que hasta el día de ayer acompañaban a su programa. Yo creo que no es novedad ni hay necesidad de incorporar el video (ya todo mundo reaccionó). Y este texto no es para nada un medio de defensa para este tipo de actitudes que repruebo.

Mi pequeño pero a señalar, en la manera que siento que se lleva esto, es que siento que está siendo adoptado por la comunidad feminista radical (aquellas que señalan y censuran todo lo que mínimamente le cuestione), «MISÓGINO DE MIERDA» gritan las redes sociales, y tal vez sí sea un misógino de mierda, pero lo que si está completamente comprobado para señalar que es un irrespetuoso del trabajo ajeno y subalterno. Es un patrón abusivo, existe una relación laboral con la periodista Brenda Chacón (o existía)… si Beltrán fuera mujer y la actitud fuera la misma con un empleado para mí es EXACTAMENTE igual de reprochable, de señalable, de inaceptable (conozco jefas igual de culeras con los empleados que curiosamente navegan con la bandera de mujeres empoderadas).

En twitter ya empiezan a rondar comentarios de esa actitud tan pendeja que algunas personas de las capitales pueden llegar a tener «Este es el nivel de ignorancia y misoginia que se vive en provincia» (o fuera de dónde vivo), dijo un pendejo capitalino (oriundo – aparentemente – de la ciudad que dio joyas como el rey de la basura y su trata de blancas de años pasados, de la unión Tepito y demás carteles capitalinos). No es que no exista machismo en estas tierras, no es que seamos más por ser de aquí… es que definitivamente no somos menos por ser de estos lados, aquí hay gente que es más conocedora, hábil y capaz en algunos temas que casi cualquier persona de la CDMX, o por lo menos en la proporción que las estadísticas ofrecen.

Aunque personalmente (cómo a todos) me gustaría ver la justicia expedita para la Sra. Chacón, creo que necesitamos verla a través de los canales que deberían de funcionar para todos, los medios legales; y no sólo a través de los medios modernos que sólo funcionan para las mujeres (o personas que cumplan con el perfil de defensa de la campaña vigente) que tengan video de su caso, para las que tienen acceso al Internet y alcance suficiente a las redes sociales. El sistema de justicia de México funcionaría extremadamente bien si tan solo tuviera la mitad de la democratización que presume (y no tiene) la 4T. Tal vez es tiempo de que nosotros cómo pueblo empecemos a utilizar correctamente las redes, dejemos discursos de odio por sexo, raza, etc. fuera de las ecuaciones de solicitud de justicia (con esto me refiero también al discurso de odio contra-atacante, que aparenta balancear pero sólo hace más marcada la distinción), en este caso empecemos con lo comprobable y tipificado: Lo laboral.

También podríamos hacer ver que en los medios de comunicación también se equivocan en su afán de dirigir el juicio público al tener personajes con tanta presencia en los micrófonos y que lo correcto es esa democratización en pro de la virtud regional. Cuauhtémoc (y Madera) se merece trabajos constructivos desde la colectividad y no sólo las cacerías de brujas virtuales que dan estas campañas «desvirtuadas» (con toda la ironía de la palabra).

Desde el Huápoca Post nuestro apoyo a la Sra. Brenda Chacón, que gusto nos dió ver que marcó un hasta aquí ante el abuso, estamos seguros que es una persona capaz de encontrar lugar en otros micrófonos y probablemente el salir de ahí sea lo mejor que le pueda pasar este año a su carrera. Ánimo y saludos.

Estudio Revela Que el 85% de las veces que se comparte una Fake News sólo se lee el título.

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El monopolio de la opinión pública y esa desesperada necesidad de auditoría en los programas donde regalan algo.

En un Madera guajiro, habría un departamento con trabajadores sociales que den seguimiento a los casos de quienes necesiten algo similar a un seguro de desempleo. Consejeros que acompañen y provoquen proyectos de producción local en este sector social, proyectos locales que generen productos,

Que pinche título más mamón me acabo de aventar, estaba entre ese y el de «ayudas que no ayudan», «¿Dónde te agarró el temblor» (pero no iba a entender la liga que había con el desmadre que hicieron los políticos con el sismo del 19 de septiembre). y el de «Pinche Telmex» ya ve que ahorita ando enojado con ellos por el internet. Pero no, quedamos en un título largo y mamón, lo siento.

Es por todos conocido, o por lo menos está en el sentir público de esta pequeña burbuja a la que tengo acceso y que considero como «la sociedad maderense», que cuando hay dinero involucrado en procesos de ayudas no falta quién saque partido de todo esto. Por eso todos alguna vez hemos dicho o escuchado que las necesidades previas ante cualquier iniciativa altruista es la urgencia de candados para evitar fraudes. Nos enoja la gente que se forma dos veces para recibir ayudas, nos enoja que si la ayuda la entrega el profe de la escuela del barrio sólo los que son de sus padres de familia reciban todo o la mayoría. Y con esto en mente dejamos pasar lo importante detrás de la iniciativa de que existan tales ayudas.

Ahora con la contingencia sanitaria por el yaestoybienpincheshartodequenomáshablendeeso COVID-19 no ha sido la excepción de tener las primeras víctimas no por salud, más específicos en el ámbito de la ayuda humanitaria, y ya de que los mexicanos nos organizamos en chinga para intentar ayudar al vecino (del que sabemos que ya trae muy aguados los frijoles – not albur intented – ); me ha tocado ver nacer iniciativas bien perras, chingonas ya que nacen del corazón. De las primeras la de Ana Luisa Ochoa, que llegó conmigo con la idea de ayudarle a difundir y a conseguir quién repartiera las despensas que lograra juntar en una banca afuera de su casa: «lo que usted deje aquí será entregado a familias necesitadas que no pueden seguir trabajando por esta contingencia» (no decía exactamente así pero ese era el sentir).

Esta idea se replicó rápidamente en algunos changarros (muchos de los cuáles rompieron las medidas de sana distancia para tomarse las fotos y subirlas a sus redes sociales, yo sé que usted también se fijó en eso, el caso… se les aplaude la intención y comprendo que ninguno de nosotros estaba acostumbrado a tratarnos como si nos apestaran las patas constantemente). No es para nada mi intención demeritar el impacto que tienen estas iniciativas en la sociedad, ha de ser muy satisfactorio y fuerte emocionalmente la bocanada de aire que representa esa despensa de 350 pesos cuando se cierra el mundo.

La mayoría de nosotros tendría diversos comentarios por las ejecuciones de estas ayudas, que los de tal lado nomás apoyan para tales lugares, que ya estamos hartos de puro arroz, que son unos desagradecidos los que se quejan del arroz. Y aunque estoy de acuerdo, siento que en estos momentos tales trabas solo logran retrasos ya que se requieren planeaciones más fuertes en las ejecuciones. Por ejemplo los del DIF actualmente llevan un buffer [retraso] en el reparto de despensas, no por armar esas despensas o por juntar recursos. Sino porque la ejecución se está haciendo casa por casa, analizando quién debe recibir (y por lo tanto quién no) la despensa «evitar duplicidades» lo he escuchado ya muchas veces. Repito, concuerdo con el sentimiento que hace nacer tal aclaración, no queremos gorrones y aplaudimos el esfuerzo para la distribución justa de este recurso, aunque honestamente no creo que sirva del todo, tal vez hasta hace que se queden recursos en dónde y cuándo no ayudan del todo.

Mi comentario nace en esto último. Aquí nos damos a la idea de que necesitamos a alguien que juzgue, necesitamos de algún criterio tan palpable que sea obvio a la vista de cualquiera que lo cuestione. «Si vieras las condiciones en las que vive la gente en la orilla de la ciudad» así me han querido regañar por expresar esto en algunas otras ocasiones. Si, no niego tales condiciones, las conozco… pero simplemente no se me hace tan obvio el criterio visual. Luego eso de entrar a las casas y que haya un representante del gobierno que critique, documente y pondere tales condiciones me suena tanto a las pendejadas del dirigente de Morena para juzgar la riqueza (perdón, pero si se parece un poco, acéptelo). Eso sin entrar en las cuestiones que atentan contra el derecho a la privacidad y dignidad.

Todo esto es un tema grandísimo, así que iré un poco más al grano pero le pediré que se relaje si algo suena a que pueda ofenderlo, le aseguro que no le estoy tirando a nadie (ya me caigo gordo de que lo tenga que aclarar, sentidos).

YO CREO QUE ESTAS AYUDAS NO DEBEN QUEDARSE EN LA ETERNA EJECUCIÓN.

La entrega de despensa son cuestiones ante catástrofes naturales, una ayuda que tiene una vigencia de 15 días. A partir de aquí, el diseño de programas sociales deben ser de autosustentación. Los resultados de más de 30 años (de los que me consta) de programas como el Solidaridad han sido nulos y hasta contraproducentes para atender la disminución de la pobreza extrema. Lo malo que son los que compran votos, los que más fácilmente salen en las fotos.

En un Madera guajiro, habría un departamento con trabajadores sociales que den seguimiento a los casos de quienes necesiten algo similar a un seguro de desempleo. Consejeros que acompañen y provoquen proyectos de producción local en este sector social, proyectos locales que generen productos, consumos, empleos y negocios locales. Alguna vez propuse la renta simbólica con opción a compra de maquinaria para los trabajadores eventuales y no tan eventuales de obras públicas. Esto con la intención de tener más albañiles haciendo sus microempresas. Cuestión de que es bien sabido que en administraciones pasadas el máximo apoyo para los fieles de campaña era un puesto «en lo que sea» ahí en la presidencia. Tales apoyos también terminan en desempleo ya que el próximo alcalde tiene los compromisos propios y el que no se puso vivo se chingó.

Con esto no estoy diciendo que las despensas que está entregando el DIF no sirvan, ya sé que leen nomás lo que les conviene y reaccionan mal a todo lo que parece que está en desacuerdo con ustedes. Deberíamos tener – y que lástima que nos han hecho perderla – la confianza con todos los involucrados de estos programas, la confianza de que el que llega a pedir necesita de adeveras, la confianza de que el entrega entrega de buena fe (recuerde que Cuauhtémoc Blanco mandó armar un hospital inflable para las fotos y luego lo desarmaron para entregarlo ¿Qué confianza da eso?), la confianza de que toda esta información recabada en estos casos no será usada para fines ajenos a la entrega de ayudas. Ni para ayudar a alguna campaña política, ni para recabar estadísticas de votos potenciales, ni para otra cosa. Con esto de la confianza la entrega no necesitaría candados contra pendejos y gandallas, yo podría dejar una caja para que el que necesite agarre lo justo y el que quiera ayudar deje. Es por esa falta de confianza que las ayudas no son en efectivo, porque si los sacos de cemento de los programas de apoyo los venden para comprar cerveza. Le ayudamos muchas veces a gente que no vale la pena – perdón, pero así es… si no, no necesitaría haber estos candados, ¿Cuántas historias ha escuchado del wey que usó la pensión de la suegra para ponerse hasta la chingada de borracho? –

Lo de las hortalizas se me hace SUPER SUPER SUPER chingón, admiro mucho a la gente que le sabe a eso de la agricultura. Y pienso que debería de invertirse más en lo académico de estas materias aquí localmente.

Y no, no tengo la solución , no me dedico a eso y ahorita sueno a un quejumbroso más que nada le parece. PERO si tuviera que apostar sería por apoyar a la gente que trabaja, la que realmente puede sacar de jodido al municipio. Lo de las hortalizas se me hace SUPER SUPER SUPER chingón, admiro mucho a la gente que le sabe a eso de la agricultura. Y pienso que debería de invertirse más en lo académico de estas materias aquí localmente. Sólo por ponerlo de alguna forma, en invernadero hay cultivos que ya se hubieran dado (o sea, ya estuvieran listos para cosechar, no es nada sexual) con tiempo de sobra desde que inició este pedo de la pandemia. Recuerde que el ICATECH tiene cursos de hidropónia (o como sea que se escriba, no sé dónde va el acento, disculpe). La economía de la región requiere que la gente de aquí trabaje a un nivel en el que podamos importar dinero y no solo insumos (no nomás madera sabemos producir). Y eso que no toqué el tema del internet y el acceso a la educación en un lugar dónde no hay infraestructura para llevar drenaje a todas las casas, menos buena educación virtual.

Comentario extra, intenté acceder a un préstamo de gobierno del estado del FIDEAPECH, chavos… me agrada la intención, pero se maman con los requisitos. Opinión del buró de crédito, acta de matrimonio del aval (es neta, se mamaron con esa), 40 hojas en formularios con preguntas repetidas y en ningún momento llegué a las condiciones económicas del préstamo, es PRÉSTAMO, o sea, ni sabía a qué tasa, plazos… a costo financiero era todo este pedo… el caso, mejor digan que no quieren ayudar, ni para qué dar el cortón a través de requisititits. Corral tenía la oportunidad de ser el mejor gobernador que había tenido Chihuahua, pero en ejecución andamos lejos, pero ni de pedo piense en Pérez Cuellar, ya los ví pensando en «necesitamos castigar a los políticos del PRIAN» (todos esos que quería castigar están en Morena), investigue un poquito por quién va a votar… a ver cómo se pone la contienda. Ojalá no votemos enamorados o con odio. Perdón, esto último me sobraba pero necesitaba expresarlo.

Para cerrar lo de las despensas, no es mala idea que usted ayude a los que conoce y sabe que necesitan, si es profe le apuesto que tiene más idea usted que el pasante del DIF que lo mandaron a tomarse fotos entregando despensas. Adopte un estudiante, dele la clave del internet y préstele un pedacito de banqueta, y tu chavo… no mames, tampoco es para torrentear, haz tarea checa mail, agradece y a tu casa. Deja ese pinche tik tok que se te va a secar el cerebro (frase de tío… )

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